Una buena alimentación es el pilar fundamental para lograr gallinas sanas y productivas. La dieta que reciben influye directamente en la cantidad, tamaño y calidad de los huevos, así como en la salud general del ave.
Si estás empezando en el mundo avícola o quieres mejorar tu producción, esta guía te enseñará qué y cómo alimentar a tus gallinas ponedoras de forma equilibrada y natural.
1. La base: el pienso ponedor
El pienso ponedor es el alimento más completo y equilibrado para gallinas en etapa de puesta. Contiene los nutrientes esenciales que el ave necesita a diario:
- Proteínas (16–18%): fundamentales para la formación del huevo.
- Calcio: fortalece la cáscara y previene la descalcificación.
- Fósforo y vitaminas: ayudan a la absorción del calcio y mantienen el sistema inmunitario.
- Granos y cereales: aportan energía y sabor.
Consejo: ofrece siempre el pienso en comederos limpios y protegidos de la humedad.
2. Complementos naturales
Puedes mejorar la dieta con algunos aportes naturales que aumentan la vitalidad y el rendimiento:
- Verduras frescas: lechuga, acelgas, espinacas o col.
- Frutas: manzana, melón o calabaza (en pequeñas cantidades).
- Granos sueltos: maíz, trigo o cebada para picotear.
- Conchas trituradas o cáscaras de huevo secas: fuente extra de calcio.
Evita restos de comida cocinada o con sal, ya que pueden causar trastornos digestivos.
3. Agua limpia y constante
El agua es tan importante como el alimento. Una gallina adulta puede beber entre 200 y 400 ml al día dependiendo del calor.
Asegúrate de que el bebedero esté siempre lleno y limpio, ya que el agua sucia reduce el consumo de pienso y puede afectar la producción.
4. Alimentación según la edad
- Pollitas jóvenes (hasta 18 semanas): pienso de crecimiento con más proteínas (18–20%).
- Gallinas adultas en puesta: pienso ponedor con mayor aporte de calcio.
- Épocas de muda o frío: puedes añadir un poco más de cereal para energía extra.
5. Rutina diaria recomendada
- Mañana: pienso ponedor fresco.
- Tarde: un puñado de grano para entretenerse.
- Todo el día: agua limpia disponible.
- Suplementos una o dos veces por semana.
Conclusión
Una buena alimentación no se basa en la cantidad, sino en la calidad y el equilibrio.
Gallinas bien nutridas te recompensarán con huevos más grandes, cáscaras más fuertes y mejor sabor.
En Avícola Premium, alimentamos nuestras aves con piensos naturales y balanceados, asegurando una producción constante y saludable.